El corazón del ser humano es como un arma: en las manos de un niño podría ser muy peligrosa para él y para otros, pero en las manos de una persona sabia y madura podría servir de protección en tiempos difíciles.
En este blog veremos la manera de lograr tal armonía de corazón que tendremos el arma más poderosa y útil que podamos imaginar.